12/1/20

Modern Love antiguo


Despierta a las seis por una necesidad fisiológica o dos, agrega una coma en un lugar donde faltaba, lee un rato y tiene la mala suerte de estar aún despierta cuando el bebé mayorcito del piso de al lado empieza su conversación matutina con la madre. 

Por suerte no dura mucho, y puede seguir leyendo hasta que se le están cerrando los ojos cada dos líneas, y se encuentra a gusto con los ojos cerrados y sintiendo el silencio, escuchando además los latidos de su corazón. Escuchando dice porque no los oye, pero los siente tan fuertes que parece que se oyen. Le extraña la sensación de notar un órgano, ese órgano, tan presente. Deja el libro a un lado y se duerme al fin, mecida por el latido.

***

Se mete en la cama y una vez bien colocadita saca los bracitos para coger el libro y ve las mangas de la rebeca. Vuelve a salir para quitársela. Decide no leer sino acostarse de lado. Con la luz encendida. El silencio y la imagen que entra en su campo de visión le recuerdan a una película francesa. Cojines de varios colores en varias posiciones, unos guantes blancos, los de reposar la crema de manos, dejados caer. Y al final decide que hay que leer, leer esas cosas que le recuerdan por desgracia al último desamor. Al peor de los desamores porque fue supuestamente un amor inmenso que duró las coplas del aguinaldo. 

El teclado inteligente del móvil que se guarda tus palabras y tus tics... Usa las de otros también, le consta, pero las tuyas las guarda y te da las estadísticas si quieres. 

Pero lo peor ahora es que escribe “Hola” y le sugiere, siempre, “mi amor”. O escribe “te” y sigue, “quiero mucho”.


26/8/19

El jefe bueno

De cómo llamé "cariño" a uno de mis jefes una vez, y de cómo lo morreé el día que celebramos mi despedida....

...al hombre más formal de todos. No fue malicia ni calentura. Fue de acuerdo con la historia de la empresa y mi empleo, lógico e inocente.
Después de todo, se puso de mi parte cuando decidí marcharme, era el único que tenía un poco de juicio en aquel manicomio.

Era en una inmobiliaria con dos jefes: uno petardo y el otro no tanto, y además muy atractivo, casado, esperando un hijo, clásico... etc.
Pues cuando me despedí (me iba a otro trabajo, el jefe petardo me quería retener con cosas como “y qué vas a hacer ahora”? y yo no le dije que tenía otra cosa alineada, porque realmente me quería ir porque odiaba trabajar ahí).

Entonces me hicieron una comida de despedida, en un restaurante estupendo de Gavá, sorpresa, pero que les salió el tiro por la culata porque era del marido de una amiga. Me trajeron regalos, entre ellos un vibrador con luz en la punta y unas bragas comestibles.

Luego nos fuimos de chiringuitos y en un momento dado allí por la arena le pegué un morreo al jefe guapo.

End of story.


25/9/17

Un instante

Entré en la cocina cuando él estaba delante de los fogones.Le dí un beso y le dije: "te quiero mucho".Porque había decidido que yo quería ser así, y así fui.Porque algunas relaciones merecen la pena aunque solo sea por un instante.

27/2/17

Tópicos y complejos

La próxima vez que vaya a Madrid voy a instruir a mis amigas para que no digan que vivo en Barcelona. Digamos que vivo en Berlín. ¿Por qué siempre que vienes de Barcelona alguien intenta hacer que te sientas bien diciendo lo mucho que les gusta o cualquier otra gilipollez que no necesito oír? Yo he elegido Barcelona por razones que a nadie le importan.

¿Por qué se tiene la necesidad de comparar las dos ciudades? 

Todo ello viene a acabar en que la gente en Madrid es mucho más abierta. Mucho más fácil hacer amigos. 

Y entonces tú sonríes y dices: "De toda la vida". Porque si siguen pensándolo y recalcándolo, ¿para qué discutirlo?

Ayer el detonante fue (qué interesante, qué novedoso) que X ha vivido Y años en Barcelona y ahora en Madrid no le preguntan "¿Qué haces aquí?". Considera la hablante que el aquí es excluyente. Marcando territorio. Fíjate que malos los catalanes. 

Yo no soy catalana de nacimiento. Y, a un sueco en Barcelona, sí, le suelo preguntar qué hace aquí (más que por el aquí, por el a qué te dedicas). Si el nuevo es de Asturias. ¿Está más feo que le incluya el "aquí"? ¿Significa que lo estoy haciendo de menos? 

Si eliges para vivir cualquier otra ciudad de la geografía peninsular que no sea Madrid o Barcelona, nadie pregunta ni justifica ni se interesa. 

Pero date cuenta, hablante, que X hace año y medio que vive allí y tampoco allí tiene amigos. ¿Le sirve de mucho que no le digan el infame "aquí"?



Recorda

Sigues qui ets i no et vulguis assimilar ni pertànyer. No diguis allò que creus que l'altre vol sentir perquè possiblement t'equivoquis i algú t'haurà sentit arguments contradictoris sobre el mateix tema en moments diferents de la teva vida. I et coneixeran i no tindràs credibilitat. Ni personalitat.
Callar és bo. Escoltar i observar també. 
Somriu.