...sobre libros

(He dicho largar, no criticar ni recomendar)

Pues sí, que hará un año que mis ansias por leer han llegado a la altura aquella que imaginaba cuando leía las novelas durante la carrera: que yo recuerde solo hubo una que no pude tragarme, Lord Jim, de Joseph Conrad. Y es que a mí las cosas marinas, como que no. No hubo forma.

Entonces, de esta época me viene la historia de amor con Kurt Vonnegut. Por cierto, me han gustado más sus otras novelas que el "Cat's Cradle" que me leí entonce. Claro que habría que releerlo, que ha llovido mucho; pero me da que esta y Matadero Cinco, por ejemplo, tienen más estructura de novela convencional y a mí me gustan más las que tiene menos estructura y menos historia. Yo con trocitos y anécdotas soy más feliz, se ve.

Y cuando releí hace poco Un hombre sin  patria me quedé encantada como siempre y puse esta entrada en inglés (More Vonnegut), aunque hablaba de la traducción al catalá y al castellano, que me fui yo a la biblioteca a buscarlas y me hice fotos en la cama con los tres libros.

Ahí en este post está ese trocito, uno de los muchos que marco porque me gustan, aunque en este caso la deformación profesional influye. Que era difícil de traducir. Como casi todas las frases buenas.

Pues ya está, ahora solo quiero poner fotos de las tres portadas, porque sí.




















Y ahora, lo que otra amiga me preguntaba sobre unos libros que me ha apetecido leer últimamente. Tiene que ver un poco con un ego-trip, y por vicio y obsesión.

1-  Una amiga me dice antes de navidad que se ha comprado una novela porque dijo "este tío escribe como Pepa", y claro, de curiosidad, pues yo voy a ver. Tú dirás.

Y entonces fue cuando fui a la biblioteca y encontré tres de sus novelas. Es Enrique de Hériz, y quizás escriba como yo (permítanme dudarlo) pero tiene mucha más imaginación, porque dos de ellas son tochos de 500 páginas. Cogí la más corta, que de todos modos fue la "recomendada": El día menos pensado. La empecé anoche aunque no era la mejor noche y aún no puedo juzgar.

Lo bonito de todo es que las tres novelas que hay allí en mi biblio tienen una dedicatoria del autor que es puro gozo. Yo solo leí la de la novela que me interesa más, al empezar a leer (Mentira). Y luego en la cama ví que la mía tb tenía una dedicatoria, estupenda. Y por eso supongo que la número tres también la tiene.
En el  prólogo también habla de lo que le gustaba y lo mucho que leía a los 19 a Joseph Conrad. Fíjate, otra cosa que no tenemos en común. Menos mal.

Hasta aquí, el de Hériz (y foto de la dedicatoria de El día menos pensado).


2- 
Otra amiga, un poco más adelante:
-¿Tú te has leído Feli, Estheticiénne, de Empar Moliner?
-No. ¿Por? No sabía que existía" (la novela, sí la Moliner).
-No sé, estaba convencida de que tú la habías leído.
-¿Porque sé parece a mi? ¿Porque a los 14 quería ser esteticién? (la segunda pregunta la acabo de añadir a la conversación).
-Sí, puede ser.
Y no quería decir que me parezca a Empar Moliner físicamente (que bueno, cuando llevaba el pelo corto, casi casi, casi igual que a Dudley Moore), sino a que somos así locuelas y de jiji jaja, y no me imagino a la una ni a la otra escribiendo nada trascendente. Pero esta novelita tenía pinta de que me iba a gustar.
-Es que está descatalogada.

Aquí viene el vicio investigador y me propuse encontrarla de segunda mando, por una librería perdida, o qué cojones, en la biblioteca será más fácil. Efectivamente, hay sendos ejemplares en las tres bibliotecas más cercanas y unos cuantos más en las lejanas, que se pueden pedir.

Pero como ya saqué el nº 1 arriba, ahora tengo que leerlo antes de la 2, que casi me apetece más.
La esteticién Feli me espera, con todo lo que son capaces de hacer las mujeres para llevarse un hombre a la boca, y lo poco que les cuesta a los hombres irse con cualquiera (interpretación libre de lo que se me ha quedado de "las críticas", y no sin antes dejar claro que los tópicos son tópicos y que no tod@as semos asín).

DÍA 2
Enrique de Hériz me ha impresionado. Por favor, N, diría más bien que el narrador de El día menos pensado habla como yo de rápido y atropellado. Por eso se lee rápido súper-rápido: hay pocos puntos y aparte, nada de rayitas de diálogo y nada de descripciones inútiles (vale, como a mí me gusta escribir y sobre todo leer). Sí que he notado que tiene unos tics que yo tengo, o expresiones de mi madre, que dice cosas como "la cachumba no para" o "que si quieres arroz, Catalina".

Pero este hombre tiene cabeza y argumento. Empieza el libro que parece ligero y después... ¡joder, la madre que lo parió!

Ahí te lo dejo. Me falta poquito para acabar. Esta noche lo liquido.