2/5/21

¿Que soy anti qué?

Estoy con un amigo examante que ha quedado con una joven prima examante. Que ahora tiene una niña de unos cuatro años, que tiene un padre viejo que no conozco y bueno, al menos le proporcionó a la niña. Porque el culto al niño se ha despertado en las últimas décadas. Y a la maternidad o, como ellos lo llaman, la crianza.

Entonces la chica, haciendo conversación como toca, me pregunta si tengo hijos. Cada día me lo preguntan menos y me sorprende más, pero vale, aunque tenga aspecto de tener una edad, puedo haber tenido hijos hace veinte años. Yo digo simplemente que no.

Mi amigo, ni corto ni perezoso:

—No, es que ella es anti.

Yo ojiplática.

No soy de reacción rápida. Así es que luego no puedo dormir por las noches cuando pienso en lo que tendría que haber dicho. ¿Anti qué? ¿Anti-niños, antimaternidad? Antigilipollez sí, ya te lo digo yo. De mí se sabe que no tengo hijos, que nunca quise tener, o al menos que nunca fue mi plan. Pero también he contado que en una época fantaseé con tener una niña y en cómo la podría criar en este piso tan pequeño. Que era sobre los treinta y pico e igual lo podrías atribuir a ese supuesto reloj biológico que fui a negar en un programa de televisión, pero que era más bien eso, una fantasía y la niña era específica y tenía que ser hija de otra persona específica. End of story.

Que también he dicho que ese era el plan. O el no plan. Desde la adolescencia. Así como mi hermana soñaba con casarse y tener hijos, yo soñaba con tener un trabajo y ser independiente. Como mi profesora favorita de todos los tiempos de la etapa de la FP. Pero también he dicho oftentimes que alguien (léase una pareja con todo el conocimiento y en el momento adecuado) me hubiese podido convencer. Y no habría sido la peor madre. Porque mi motivo para no querer tener hijos es que sé que es una tarea muy difícil, ardua y que no siempre sale bien, por mucho que te esfuerces.

Ahí es cuando lo de la “crianza” me pica. Me parece naïve la idea que tienen algunas mujeres de que si ellas crían sus hijos van a ser mejores que otros. No creo que funcione así. Hay muchos buenos padres, o ya no digo buenos, solo tienes que ver los tres hijos, pongamos de unos padres normales (tirando a buenos) que fueron los míos. Y los de cualquiera. Tenéis ejemplos por doquier.

¿No veis que todos han sido educados igual y luego cada uno es de una manera? ¿No veis que estamos inmersos en una sociedad que también es padre de ese niño? Y que, encima, si lo intentáis proteger de esa sociedad lo vais a volver imbécil?

Pues nada. Si el comentario de mi amigo me dejó atónita, la respuesta de la madre ya me puso la cabeza a rodar como una peonza que si no me la sujeto sale volando.

—Pero ella no tiene por qué saberlo —susurrando, casi no sé cómo no le tapó las orejas a la niña que, por otra parte, estaba por allí a su bola.

A ver. Señores. Primero, si ella pilló lo que quería decir él, igual soy marciana. Igual sí, ellos piensan que si no quieres tener hijos eres “anti-hijos”, anti-niños, o lo que ellos hayan entendido.

Pero que una no quiera tener hijos no la hace anti-nada. No existe ese concepto, como antiaborto, por ejemplo. Que sea pro-aborto no implica que quiera aborta. Pues lo mismo, si no quiero niños no quiere decir que sea anti-niños, a ver si me explico.

Pero esa reacción de esa madre. Vamos, es que, primero, que no soy anti-nada. Pero segundo, aunque lo hubiera sido. ¿Por qué no va a poder oírlo la niña, en qué la va a traumatizar que yo no haya procreado? ¿Va a ser más feliz sabiendo que NO todas las mujeres tienen que ser madres? ¿Será peligroso que sepa que hay esa opción? ¿Se va a extinguir la humanidad porque algunas mujeres no queramos parir?

No, ya te digo yo que no, porque la pulsión de reproducción es demasiado grande. Y, en todo caso, el mundo se va a extinguir precisamente porque los humanos lo estamos destrozando. Así que por favor. Tened hijos, educadlos como buenamente podáis, pero no intentéis protegerlos de las cosas “feas” de la vida, porque, you know what? Se las van a encontrar, y cuanto menos  sepan de ellas más grande va a ser la hostia cuando se las topen. No les digáis que sí a todo. Dadles un umbral de frustración, que falta les va hacer en esta vida.

 

 

12/1/20

Modern Love antiguo


Despierta a las seis por una necesidad fisiológica o dos, agrega una coma en un lugar donde faltaba, lee un rato y tiene la mala suerte de estar aún despierta cuando el bebé mayorcito del piso de al lado empieza su conversación matutina con la madre. 

Por suerte no dura mucho, y puede seguir leyendo hasta que se le están cerrando los ojos cada dos líneas, y se encuentra a gusto con los ojos cerrados y sintiendo el silencio, escuchando además los latidos de su corazón. Escuchando dice porque no los oye, pero los siente tan fuertes que parece que se oyen. Le extraña la sensación de notar un órgano, ese órgano, tan presente. Deja el libro a un lado y se duerme al fin, mecida por el latido.

***

Se mete en la cama y una vez bien colocadita saca los bracitos para coger el libro y ve las mangas de la rebeca. Vuelve a salir para quitársela. Decide no leer sino acostarse de lado. Con la luz encendida. El silencio y la imagen que entra en su campo de visión le recuerdan a una película francesa. Cojines de varios colores en varias posiciones, unos guantes blancos, los de reposar la crema de manos, dejados caer. Y al final decide que hay que leer, leer esas cosas que le recuerdan por desgracia al último desamor. Al peor de los desamores porque fue supuestamente un amor inmenso que duró las coplas del aguinaldo. 

El teclado inteligente del móvil que se guarda tus palabras y tus tics... Usa las de otros también, le consta, pero las tuyas las guarda y te da las estadísticas si quieres. 

Pero lo peor ahora es que escribe “Hola” y le sugiere, siempre, “mi amor”. O escribe “te” y sigue, “quiero mucho”.


26/8/19

El jefe bueno

De cómo llamé "cariño" a uno de mis jefes una vez, y de cómo lo morreé el día que celebramos mi despedida....

...al hombre más formal de todos. No fue malicia ni calentura. Fue de acuerdo con la historia de la empresa y mi empleo, lógico e inocente.
Después de todo, se puso de mi parte cuando decidí marcharme, era el único que tenía un poco de juicio en aquel manicomio.

Era en una inmobiliaria con dos jefes: uno petardo y el otro no tanto, y además muy atractivo, casado, esperando un hijo, clásico... etc.
Pues cuando me despedí (me iba a otro trabajo, el jefe petardo me quería retener con cosas como “y qué vas a hacer ahora”? y yo no le dije que tenía otra cosa alineada, porque realmente me quería ir porque odiaba trabajar ahí).

Entonces me hicieron una comida de despedida, en un restaurante estupendo de Gavá, sorpresa, pero que les salió el tiro por la culata porque era del marido de una amiga. Me trajeron regalos, entre ellos un vibrador con luz en la punta y unas bragas comestibles.

Luego nos fuimos de chiringuitos y en un momento dado allí por la arena le pegué un morreo al jefe guapo.

End of story.


25/9/17

Un instante

Entré en la cocina cuando él estaba delante de los fogones.Le dí un beso y le dije: "te quiero mucho".Porque había decidido que yo quería ser así, y así fui.Porque algunas relaciones merecen la pena aunque solo sea por un instante.

27/2/17

Tópicos y complejos

La próxima vez que vaya a Madrid voy a instruir a mis amigas para que no digan que vivo en Barcelona. Digamos que vivo en Berlín. ¿Por qué siempre que vienes de Barcelona alguien intenta hacer que te sientas bien diciendo lo mucho que les gusta o cualquier otra gilipollez que no necesito oír? Yo he elegido Barcelona por razones que a nadie le importan.

¿Por qué se tiene la necesidad de comparar las dos ciudades? 

Todo ello viene a acabar en que la gente en Madrid es mucho más abierta. Mucho más fácil hacer amigos. 

Y entonces tú sonríes y dices: "De toda la vida". Porque si siguen pensándolo y recalcándolo, ¿para qué discutirlo?

Ayer el detonante fue (qué interesante, qué novedoso) que X ha vivido Y años en Barcelona y ahora en Madrid no le preguntan "¿Qué haces aquí?". Considera la hablante que el aquí es excluyente. Marcando territorio. Fíjate que malos los catalanes. 

Yo no soy catalana de nacimiento. Y, a un sueco en Barcelona, sí, le suelo preguntar qué hace aquí (más que por el aquí, por el a qué te dedicas). Si el nuevo es de Asturias. ¿Está más feo que le incluya el "aquí"? ¿Significa que lo estoy haciendo de menos? 

Si eliges para vivir cualquier otra ciudad de la geografía peninsular que no sea Madrid o Barcelona, nadie pregunta ni justifica ni se interesa. 

Pero date cuenta, hablante, que X hace año y medio que vive allí y tampoco allí tiene amigos. ¿Le sirve de mucho que no le digan el infame "aquí"?